Cuáles son los Requisitos para el registro sanitario

Todas las empresas que formen parte de la industria de los alimentos, directa o indirectamente, tienen el compromiso y la responsabilidad legal y social de darse de alta en el registro sanitario y cumplir una serie de requisitos necesarios para el registro sanitario en España.

Y es que el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA), regularizado por el Real Decreto 191/2011, tiene el propósito de velar por el resguardo de la salud pública protegiendo los intereses de los consumidores, además de facilitar la gestión oficial de los establecimientos, empresas y productos amparados.

Así que si tu empresa pertenece a esta importante industria del mercado, debes conocer oportunamente cuáles son los requisitos del  registro sanitario para que tu negocio se adecue a la normativa legal correspondiente.

¿Quiénes están obligados a tramitar el registro sanitario?

El registro sanitario se ha consolidado como una herramienta administrativa a nivel mundial. En España ha permanecido activo durante más de 30 años.

Todas las empresas alimentarias y los productos alimentarios comercializados en territorio español están obligados –legalmente- a darse de alta en este registro.

Específicamente, aquellos establecimientos que producen, transforman, almacenan, y/o sencillamente, distribuyan alimentos a terceros.

Requisitos registro sanitario: ¿Cuáles son? ¿Cuánto tarda el proceso?

La solicitud se realiza en la Administración de la Comunidad Autónoma correspondiente. Allí, el personal responsable de este trámite se encargará de conducirla a la Administración General del Estado. Para ello, deberás presentar solicitud, CIF, memoria técnica descriptiva de la empresa, programa de autocontrol APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control) y pago de tasas.

Por lo general, una vez solicites el registro sanitario los inspectores de sanidad harán una visita a tu establecimiento una o dos semanas después de presentar la solicitud, a fin de corroborar y analizar tu empresa y su actividad.

Por lo que es importante que te mantengas al día para cubrir con los requisitos legales. Es decir:

Contar con la documentación técnica, el programa de autocontrol APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).

-Preparar una memoria descriptiva de la actividad

-Cumplimiento de adecuación de instalaciones para la actividad que se pretende desarrollar.

Conservar los productos debidamente etiquetados, cumpliendo los lineamientos legales y técnicos en cuanto a su composición.

Una vez que los inspectores han comprobado el domicilio de la empresa, el óptimo estado de las instalaciones, así como la documentación sanitaria en regla, se plantea el expediente para el registro sanitario, enviando el archivo a la Agencia española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

La resolución puede llevar normalmente entre dos semanas y un mes, dependiendo de la actividad.

Aspectos a considerar al realizar la inscripción en el registro sanitario

Ten en cuenta que la actividad de tu negocio determinará si debes o no solicitar tu inclusión en el registro. Una vez seas inscrito, tendrás la responsabilidad de mantener al día a los organismos sanitarios respecto a cualquier alteración en la dirección física de tu establecimiento o cambios en la titularidad.

También deberás notificar las variaciones en las características de tus instalaciones o sistemas de producción, así como el cese de la actividad de determinadas líneas de producción (en su caso)

Dependiendo de las características de tu establecimiento, hay varias modalidades de inscripción en el registro sanitario. Entre estas están:

– Registro de productos de origen animal: una vez sea entregada la respectiva documentación, un inspector corroborará que tanto las instalaciones como los procesos se adecúen a los protocolos definidos antes de que el establecimiento pueda iniciar su actividad.

– Registro de productos de origen no animal: al solicitar la declaración responsable, el negocio podrá iniciar su producción aun cuando no haya recibido la visita del inspector. Luego, si se presentan modificaciones, las mismas deberán considerarse para continuar las operaciones.

– Venta directa al consumidor: los comerciantes minoristas (restaurantes, panaderías, carnicerías, supermercados, hoteles, hospitales…) también podrán iniciar sus actividades al efectuar una declaración responsable. Luego, recibirán la visita de la autoridad sanitaria.

Beneficios de inscribirse en el registro sanitario

El registro sanitario es un documento que brinda amplios beneficios a las empresas. Por ejemplo, les permite comercializar sus productos alimenticios en todos los estados miembros de la Unión Europea, y es de carácter público, por ende, cualquiera de tus clientes podrá comprobar en la web de AECOSAN para corroborar la información.

Además, es importante para evitar visitas inesperadas que pudiesen atentar contra el cierre definitivo del establecimiento al no poseer este trámite obligatorio.

Conseguir el registro sanitario es un paso necesario para que tu empresa alimentaria pueda ejercer su producción de manera legal.

Si no cuentas con los requisitos necesarios para obtener el registro sanitario o necesitas asesoría sobre seguridad alimentaria y cómo llevar a cabo este procedimiento, lo mejor es comunicarte con profesionales en el área para que puedan darte la colaboración necesaria y así puedes iniciar las operaciones de tu empresa en el menor tiempo posible.

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¿Qué es el etiquetado “Nutriscore” y cómo funciona?

¿Qué es el etiquetado “Nutriscore”?

El etiquetado “Nutriscore”, también conocido como “Etiquetado Nutricional Frontal”, consiste en una señal gráfica con la que se clasifican los alimentos en función de su calidad nutricional.

Su objetivo es reducir entre la población el consumo de la comida poco saludable y disminuir, con ello, las enfermedades crónicas relacionadas con una mala alimentación. El etiquetado afecta a todos los productos procesados y a las bebidas no alcohólicas.

El sistema “Nutriscore” ha entrado en vigor en España en 2019 y forma parte de las medidas adoptadas por el Ministerio de Sanidad para reducir la obesidad y fomentar el consumo de alimentos saludables.

¿Cómo funciona “Nutriscore”?

Las etiquetas de “Nutriscore” consisten en una escala de cinco colores, de verde oscuro a naranja oscuro, en relación con una puntuación en letras, que abarca de la A a la E.

Según esta escala, el producto con mejor calidad nutricional se clasifica con el color verde oscuro letra A, y el de peor calidad nutricional con el color naranja oscuro letra E.

Para clasificar cada producto se analizan cien gramos del mismo y se tiene en cuenta su contenido en fibra, proteínas y otros nutrientes.

Con ello se pretende fomentar el consumo de frutas y verduras evitando los ácidos grasos saturados, azúcares y la sal.

En función del porcentaje de nutrientes saludables y no saludables cada producto recibe una letra y un color en la escala referida, con el fin de informar de forma clara al consumidor sobre la calidad nutricional de cada alimento.

El funcionamiento de “Nutriscore” es similar al de un semáforo nutricional, de modo que el consumidor pueda ver a simple vista en el etiquetado de los alimentos qué producto es más saludable y cuál lo es menos.

Esto permite al usuario comparar de un solo vistazo la calidad nutricional del producto que va a comprar, tanto respecto a diferentes productos, como en el caso de un mismo producto de diferentes marcas, que pueden tener diferentes clasificaciones.

¿Cuándo será obligatorio Nutriscore?

Por el momento, este etiquetado es opcional para las empresas, aunque el Gobierno ha advertido que en un futuro próximo será de carácter obligatorio.

Este sistema ya rige en Francia y en otros países de la Unión Europea.

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¿Para qué sirve el etiquetado “Nutriscore”?

El etiquetado “Nutriscore” tiene tres objetivos fundamentales:

  • Informar de forma clara al consumidor sobre la calidad nutricional de los alimentos que está adquiriendo.
  • Fomentar entre los fabricantes del sector de la alimentación la composición nutricional saludable de los productos que comercializan.
  • Invitar a los fabricantes del sector de la alimentación a modificar sus productos y hacerlos más saludables, en función de este sistema de etiquetado que premia la calidad nutricional de los productos y castiga a los productos poco saludables.En definitiva, el objetivo de “Nutriscore” es promover entre la población una dieta de calidad, ya que este sistema de etiquetado contribuye a ofrecer la información nutricional de cada producto de forma clara, visible y fácil de entender.

De este modo, el consumidor puede optar por comprar los alimentos de mejor calidad nutricional.

La implantación de “Nutriscore” se enmarca entre las medidas establecidas por la Administración para mejorar la salud pública y fomentar los hábitos saludables entre la población combatiendo, con ello, la obesidad, el sobrepeso y las numerosas enfermedades crónicas vinculadas a una mala alimentación.

Por el momento son muchas las empresas del sector de la alimentación que han optado por aceptar voluntariamente este etiquetado, pero hay otras grandes empresas que se resisten a utilizarlo, como es el caso de Coca-Cola y Nestlé.

Sin embargo, cabe esperar que la reticencia de las empresas que se niegan a usar este sistema acabe por perjudicarlas frente al consumidor que, previsiblemente, optará por las marcas que son transparentes y no tienen problema en utilizar el etiquetado “Nutriscore”, por lo que se piensa que, a la larga, todas las empresas se verán obligadas a implementar este sistema.

¿A qué productos afecta “Nutriscore”?

La etiqueta “Nutriscore” afecta a todos los productos procesados (salvo algunas excepciones, como el caso de hierbas aromáticas, tés, cafés, levaduras, etc.). También se aplica en todas la bebidas (excepto las bebidas alcohólicas).

Los productos frescos y no procesados, como frutas verduras y pescado fresco no se ven afectados por “Nutriscore”.

En definitiva, el etiquetado “ Nutriscore” permite al consumidor hacer una elección racional, informada y responsable sobre la calidad nutricional de los alimentos que consume, evitando la información engañosa y confusa por parte de las marcas de los productos de alimentación.

De esta forma, podemos conocer la composición de los alimentos que adquirimos ya que las empresas alimentarias realizan estudios de composición y análisis de alimentos que producen para así llevar a cabo un correcto etiquetado de alimentos.

Que es el registro sanitario y para que sirve

Si tu negocio forma parte de la industria de los alimentos, sea de forma directa o indirecta, este artículo te interesará.

El gobierno reclama la inscripción en el registro sanitario de una gran cantidad de empresas del sector. Aquellas que no cumplen con dicha obligación son consideradas irregulares o clandestinas y corren el riesgo de ser cesadas por las autoridades.

¿Cómo puedes saber si necesitas tramitar el registro sanitario? Si ese fuera el caso de tu negocio, ¿qué requisitos debes de satisfacer para ser inscrito de forma exitosa? Sigue leyendo para averiguarlo.

¿Qué es el registro sanitario?

Su nombre oficial es Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA). Se trata de un órgano que opera en todo el territorio nacional bajo la supervisión de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Las empresas del sector alimentario están obligadas a inscribirse al registro sanitario. De esta manera, certifican que cumplen con los requisitos establecidos en el Real Decreto 191/2011, de 18 de febrero.

Para qué sirve el registro sanitario y quiénes deben inscribirse

El registro sanitario permite a las autoridades proteger la salud y el bienestar de los consumidores y facilitar el control permanente de las empresas inscritas.

Esto incluye a las industrias y establecimientos que se dedican a la producción de alimentos y bebidas destinados al consumo humano; a la elaboración de envases, embalajes, materiales y sustancias que entran en contacto con los mismos y a operadores que realicen almacenamiento, distribución, transporte, envasado e importación de alimentos.

Por otro lado, las entidades sometidas a regulación por parte del registro sanitario se clasifican, de acuerdo con su actividad comercial, en industrias de elaboración, envasado, producción y transformación; de distribución y almacenamiento; y de importación de productos alimenticios provenientes de naciones fuera de la Unión Europea.

Como obtener un registro sanitario

La actividad de tu empresa determinará si debes solicitar tu incorporación al registro. Y una vez que hayas sido inscrito en el mismo, deberás mantener al tanto a las autoridades sanitarias sobre cualquier modificación en la titularidad y dirección física de tu empresa, en las características de tus productos y en los procesos de elaboración. También debes notificarles cuando suspendas la fabricación o venta de un producto para el que tenías autorización.

La solicitud se efectúa en la Administración de la Comunidad Autónoma que corresponda, cuyo personal se encargará de canalizarla a la Administración General del Estado.

Dependiendo de las particularidades de tu negocio, podemos distinguir entre varias modalidades de inscripción en el registro sanitario de empresas alimentarias y alimentos. Detallamos a continuación las más habituales:

  1. Inscripción en el registro sanitario para productos de origen animal.

Después de entregados los documentos correspondientes, un inspector oficial comprobará que las instalaciones y los procesos cumplen con los protocolos establecidos antes de que la empresa pueda empezar a realizar su actividad.

  1. Declaración responsable de inscripción en el registro sanitario para productos de origen no animal.

En este caso, a diferencia del anterior, los trámites son más rápidos en cuanto a inicio de actividad, ya que, en el mismo momento que se solicita la declaración responsable, el titular ya puede ejercer la actividad, independientemente de que posteriormente recibirá la visita de los inspectores para comprobar si sanitariamente cumplen la normativa sanitaria y deba hacer, en su caso, las correspondientes modificaciones o adecuaciones para continuar con la actividad.

  1. Inscripción en el registro autonómico de establecimientos alimentarios de venta directa al consumidor final.

Para supermercados, carnicerías, pescaderías, fruterías, panaderías, bares, restaurantes, cafeterías, hoteles, comedores escolares, comedores de empresas, hospitales, casas de celebraciones…

Esta situación se da para los comercios minoristas que deberán realizar una declaración responsable y podrán ejercer, como en el caso anterior, su actividad de forma inmediata, a la espera de la supervisión por parte de la autoridad sanitaria competente.

  1. Notificación de la puesta en el mercado nacional de complementos alimenticios y alimentos para grupos específicos de población (preparados para lactantes, alimentos para usos médicos especiales…) para su inscripción en el registro sanitario.

Para el caso de puesta en el mercado por primera vez de este tipo de productos, de fabricación nacional o de otros países pertenecientes a la Unión Europea.

Dependiendo del procedimiento de inscripción, podrías tener que entregar una fotocopia del NIF de la persona física o jurídica que solicita; una memoria técnica, es decir, un informe que contenga la descripción de tu empresa, productos, planos de las instalaciones y el etiquetado; y un documento del sistema de autocontrol que demuestre el cumplimiento de los requisitos en materia de seguridad e higiene en el manejo de los alimentos.

Es sumamente importante que estés siempre preparado para las revisiones de rutina, efectuadas de vez en cuando por la Administración. Tienen el objetivo de constatar el cumplimiento de las reglas de seguridad e higiene alimentarias.

En Traza te ayudamos a hacer la inscripción en el registro Sanitario . Solo tienes que ponerte en contacto con nosotros.

 

¿Sirven para algo los test de intolerancia alimentaria?

Qué es una intolerancia alimentaria

Siempre se ha afirmado que llevar una dieta equilibrada, en la que predominen las frutas, cereales integrales y verduras, es el modo adecuado de satisfacer los requerimientos nutricionales del organismo con el fin de que la salud y la vitalidad sean óptimas en todo momento.

Sin embargo, con el inminente avance de la ciencia en el campo de la alimentación, es necesario realizar una serie de consideraciones, entre las que destacan los estudios de intolerancias alimentarias.

Existen ciertos alimentos que, aun siendo saludables, el organismo de una persona determinada puede no tolerar correctamente. Esta intolerancia se manifiesta, en la mayoría de los casos, en dolores de cabeza, diarreas, ganancias de peso, fatiga crónica o problemas en la piel.

Desconocer qué alimentos son aquellos sobre los que tenemos una intolerancia puede desembocar en un daño progresivo sobre la salud.

Las intolerancias alimentarias afectan de manera diferente a cada persona, por lo que aquellos alimentos que para una persona son buenos, para otra pueden ser perjudiciales. Es por esto motivo por el que es necesario realizar un análisis clínico de manera personalizada.

Además, con la entrada en vigor del Reglamento 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, las empresas del sector alimentario están obligadas a indicar en su etiquetado los alérgenos y sustancias que provocan intolerancias con mayor incidencia en la población.

Qué es un test de intolerancia alimentaria

Las pruebas de intolerancia alimentaria son prescritas siempre por los nutricionistas, dietistas o por los endocrinólogos o médicos especialistas.

Según un estudio realizado recientemente, la primera motivación que lleva a las personas a someterse a una prueba de este tipo es el deseo de perder peso. Sin embargo, la realización de estas pruebas (no exenta de polémica y detractores) en teoría ofrece información para intentar mejorar la salud a través de una alimentación personalizada.

Tipos de test de intolerancia alimentaria

En la actualidad existe un gran abanico de pruebas que tiene como objetivo determinar aquellos productos sobre los que se tiene una intolerancia alimentaria. En las siguientes líneas enumeramos qué tipos de test hay y cuáles son sus características y su procedimiento a la hora de realizar la prueba:

– Test basados en pruebas de ADN: este tipo de test se pueden realizar en casa. Antes, se debe adquirir a través de una web especializada un kit con el que se extrae una muestra de saliva. Con esta muestra, se debe enviar por correo a unos laboratorios en los que se analiza la muestra y se determina aquellos alimentos que provocan una intolerancia alimentaria.

Los resultados llegan a los pocos días a casa mediante correo electrónico o correo certificado.

– Test con análisis de sangre: dentro de los test de intolerancia alimentaria que utilizan la muestra de sangre destaca el test Alcat. En este tipo de test se analiza la citotoxicidad alimentaria mediante el citado análisis de sangre.

A través de una sofisticada técnica se mide la reacción celular frente a diferentes tipos de alimentos para así determinar cuáles son aquellos que sientan mejor o peor al organismo.

– Otros test (Biorresonancia, test DRIA, Análisis Capilar, DRKU)

Recordar que las pruebas de intolerancia alimentaria son prescritas siempre por los nutricionistas, dietistas o por los endocrinólogos o médicos especialistas.

Etiquetado de alimentos, Registro Sanitario y análisis de alimentos

En la actualidad, las empresas alimentarias deben facilitar información sobre las sustancias que generan mayor número de alergias o intolerancias, debiendo éstas aparecer en la lista de ingredientes de forma destacada mediante una composición tipográfica que la diferencie claramente del resto de ingredientes (p. ej., mediante el tamaño de letra, negrita, subrayado).

En ausencia de una lista de ingredientes debe incluirse la mención “contiene”, seguida de la sustancia que genera alergia o intolerancia.

De esta forma, podemos conocer la composición de los alimentos que adquirimos ya que las empresas alimentarias realizan estudios de composición y análisis de alimentos que producen para así llevar a cabo un correcto etiquetado de alimentos.

Es obvio que la legislación ha realizado un gran avance en este sentido, protegiendo los intereses de los consumidores, por lo que sin duda la combinación de toda esta información te proporcionará una información valiosa con el objetivo de llevar una alimentación que siente bien a tu organismo.

Por último destacar que la administración dispone de diferentes herramientas entre las que destaca el Registro Sanitario, que tiene como fin controlar de forma oficial a las empresas y establecimientos que ofrecen alimentos al consumidor final, dotando a las empresas y a la población en general de información veraz y transparente.

En Traza realizamos Análisis de Alimentos y ayudamos a las empresas a obtener el Registro Sanitario. Consúltanos para más información.

 

Fechas de caducidad de Alimentos

¿Las fechas de caducidad de alimentos son realistas?

Las cifras son claras. Desde el Ministerio de Agricultura exponen que en España se desperdicia el 5% de los alimentos que se adquieren, desaprovechando así todos los días más de 3 millones de kilos de comida. Únicamente el 18% de los españoles consume la integridad de la compra.

Dentro de los motivos que se contemplan para llegar a tal desperdicio encontramos el uso inapropiado que hacemos de las fechas de caducidad de los alimentos. A partir de ahí cabría preguntarse qué hay realmente detrás de ese dato.

La verdad sobre las fechas de caducidad de alimentos

¿Quién se encarga de determinar las fechas de caducidad de los alimentos?

La coherencia nos lleva a creer en la existencia de un órgano regulador que lleva a cabo una actividad como esta. Aquí tenemos el primer espejismo: aunque se da una legislación que contempla las normas básicas, la fecha viene fijada por los productores y distribuidores.

El siguiente paso es determinar la distancia que hay entre “fecha de caducidad” y “consumir preferentemente antes de”.

La primera expresión delimita la vida útil del producto, y va orientada a aquellos que son perecederos y pueden suponer una amenaza para la salud pasado un breve espacio de tiempo.

En cambio, el consumo preferente apunta al momento en que el alimento deja de mantener sus atributos organolépticos, sin que ello lleve aparejado riesgo para la salud alguno.

No existe un producto que dure toda la vida, aunque se dan una serie de variables que inciden en el hecho de retrasar el tiempo de consumo, como pueden ser la baja humedad o los altos niveles de sal y azúcar.

Fechas de caducidad de Alimentos

Cómo se calculan las fechas de caducidad

El cálculo de la fecha de caducidad de un alimento viene determinada por las conclusiones resultantes de un laboratorio especializado. Es habitual que las empresas dediquen tiempo y recursos a conocer la flora microbiana de los productos que elaboran y que potencialmente pueden afectar a la vida útil de su producto.

Debemos considerar que los microorganismos pueden convivir con el alimento en cantidades que no son nocivas para la salud. La clave está en determinar en qué momento se llega a un nivel que comience a ser perjudicial, ya que ese dato servirá para fijar las cifras en la caducidad. También es importante el estudio de las características organolépticas del producto, de forma que para concretar su vida útil se tendrá en cuenta que la carga microbiana no alcance niveles perjudiciales para la salud y que las características organolépticas sean adecuadas.

Obviamente, las empresas no corren riesgos a la hora de marcar la fecha, por lo que tienden a establecer un margen de seguridad al que realmente indica la prueba de laboratorio, recopilando muestras a lo largo de un tiempo específico. Se trata de un procedimiento que facilita la obtención de datos exactos.

Es obvio que la mayoría de las técnicas empleadas llevan consigo un coste que no todas las compañías alimentarias están dispuestas a asumir. Por lo tanto, surge otra cuestión inmediata: ¿de qué manera actúan entonces las empresas de menor envergadura? La respuesta está en buscar el consejo proporcionado por empresas externas o en el peor de los casos, indicar una fecha de caducidad en función de la información que tengan de sus propios competidores.

Recomendaciones sobre las fechas de caducidad

Todos los operadores alimentarios deben contar con un registro o autorización sanitaria obligatorio por la ley para evitar problemas a los consumidores, como se explica en el siguiente enlace: https://www.traza.net/portfolio-item/registro-sanitario/

Debemos tener en cuenta que la fecha de caducidad de un alimento forma parte de una expresión orientativa y que, en numerosos casos, el consumidor es quien se encarga de acelerar el proceso de degradación del producto debido a una mala conservación.

La seguridad en el ámbito de la alimentación  supone un trabajo a veces complejo, que de manera cotidiana tendemos a obtener respuestas que provienen de nuestras sospechas o de la información que sensorialmente sacamos del producto en sí.

En cualquier caso, la clave pasa por evitar la ingesta de alimentos que planteen dudas con respecto a su estado.

Puedes solicitar en nuestro laboratorio un análisis de alimentos para comprobar que los alimentos que consumes o van a consumir tus clientes están en óptimas condiciones y cumplir la normativa vigente.

Certificados calidad y seguridad alimentaria

Certificados de calidad y seguridad alimentaria en la industria

Sin duda, la seguridad es uno de los aspectos más importantes dentro del sector alimentario. Y es que tanto las autoridades sanitarias como los propios consumidores exigen que cumplan unos elevados estándares de calidad.

Este es el motivo por el que existen los certificados de calidad alimentaria y los certificados de seguridad alimentaria. Aquí vamos a hablar de los más importantes.

Certificación ISO 9001

Se trata de una norma basada en un Sistema de Gestión de Calidad (SGC), y posee reconocimiento a nivel internacional. De hecho, supera el millón de certificados en todo el mundo.

Puede aplicarse a cualquier organización sin importar cuál sea su actividad, tamaño, sector o ubicación geográfica. Se centra, especialmente, en el ámbito de los procesos y de la satisfacción del cliente. También puede aplicarse tanto a fabricantes como a proveedores de servicios.

Gracias a los certificados de calidad alimentaria ISO 9001, se consigue transmitir buena reputación en términos de organización, ventajas competitivas respecto a las empresas que no lo poseen, gestión orientada al cliente y buen compromiso con los accionistas.

Certificación ISO 22000

Esta denominación se utiliza para hacer referencia a una norma internacional que vela por el cumplimiento de los diversos sistemas de gestión de seguridad alimentaria. Además, abarca la totalidad de la cadena de suministro, es decir, va desde los ganaderos y agricultores hasta los procesadores. También implica la gestión del sistema, los PPR o programas de prerrequisitos y la comunicación interactiva.

Sin duda, el hecho de estar alineado con los principios de APPCC del Codex Alimentarius, así como con el resto de normas ISO, lo convierten en uno de los certificados de seguridad alimentaria más interesantes e importantes del momento.

Su concesión garantiza una mayor confianza por parte de los consumidores y un mejor control de riesgos. También ayuda a cumplir los siguientes reglamentos:

  1. 178/2002 de Trazabilidad y Seguridad Alimentaria.
  2. 852/2004 de Higiene de los Productos Alimenticios.
  3. 183/2005 de Higiene de los Piensos.

Certificación BRC

También conocido como Global Sandard for Food Safety, se trata de una norma de certificación que abarca los requisitos contemplados por los sistemas de Análisis de Peligros y de Control Crítico (APPCC) que vienen especificados en la normativa Codex Alimenarius.

Garantiza el cumplimiento de las condiciones de las instalaciones de procesamiento de los productos, así como la gestión de calidad documentada.

Nació con el propósito de servir de ayuda a los distribuidores a la hora de cumplir con sus obligaciones en materia de legalidad alimentaria, si bien es cierto que, hoy en día, goza de un gran reconocimiento a nivel internacional.

Para su obtención es indispensable realizar pruebas de los productos en laboratorios de análisis de alimentos especializados que determinen su calidad real.

Certificado IFS

IFS es el acrónimo de ‘International Featured Standards‘, aunque se trata de un certificado más conocido, simplemente, como IFS Food. Su principal virtud radica en que valora tanto la calidad como la seguridad del producto alimentario.

De hecho, exige la auditoría tanto de las fábricas como de las envasadoras con el propósito de optimizar los recursos y, sobre todo, de garantizar la transparencia con el consumidor. En estos momentos, es indispensable para acceder a los mercados alimentarios de Alemania, Francia, Reino Unido e Italia.

Certificado HALAL

Seguro que, en alguna ocasión, has escuchado hablar acerca de los productos Halal. En concreto, son aquellos en cuya composición no hay ningún elemento que sea considerado como ilícito por la ley islámica. Garantizar esto es el propósito de este certificado, el cual es otorgado por entidades de certificación Halal como “Safety Horizon” en base a la Normativa Halal.

Dicho certificado se encarga de asegurar al consumidor que el producto ha sido preparado, elaborado, transportado y almacenado haciendo uso de medios compatibles con lo dictado por la ley islámica y que no han entrado en contacto con otros alimentos que no cumpliesen con ese mismo requisito.

Certificado FSSC 22000

Este certificado se fundamenta, principalmente, en los certificados BSI PAS 220, ISO 22000 e ISO 22002.

Se trata de un esquema de seguridad alimentaria que especifica claramente cuáles son las pautas a seguir para garantizar la inocuidad de los productos. Es otorgado por The Foundation for Food Safety.

Goza del respaldo de la Confederación Europa de Industrias de Alimentación y Bebida y de la aprobación de la Iniciativa Mundial de Seguridad Alimentaria.

Obtenga el certificado de seguridad o calidad alimentaria que necesita

Ahora que ya conoce los principales tipos de certificados de seguridad y calidad alimentaria, si bien es cierto que existen algunos otros de menor relevancia, ha de saber que desde Laboratorios Traza como empresa de calidad y seguridad alimentaria somos especialistas en todos ellos.

Nuestra compañía cuenta con los certificados ISO 9001 como auditores y consultores en seguridad alimentaria, ENAC bajo la norma 17025 para nuestro laboratorio de análisis de alimentos, y Certificado Halal para implantar estos sistemas de calidad en operadores alimentarios.

Ayudamos a empresas a implantar certificados IFS, BRC, ISO 22000, HALAL, ISO 9000.

Además, impartimos cursos de formación de los mismos.

Por este motivo, si necesita conseguir cualquiera de ellos para su empresa, no dude en ponerse en contacto con nosotros y le atenderemos en menos de 24 horas.