Medidas de seguridad y normas de almacenaje en la cocina de un restaurante

Medidas de seguridad y normas de almacenaje en la cocina de un restaurante

El trabajo en la cocina debe ser, ante todo, seguro. Y debe serlo tanto para los empleados como para los clientes que van a degustar los platos elaborados. Por eso, se vuelve fundamental conocer y aplicar las medidas de seguridad y normas de almacenaje en la cocina, ya que esto evitará accidentes.

Normas básicas de seguridad en la cocina de un restaurante

Usar vestimenta correcta

Que en la cocina se trabaje con uniforme no es un capricho de los empresarios, sino una norma de seguridad. La ropa que hay que usar debe ser una vestimenta que permita libertad de movimientos y tiene que ser de la talla correcta, puesto que si es demasiado ancha puede llegar a engancharse. Además, las redecillas y los gorros son imprescindibles para evitar que caigan cabellos en los alimentos.

El suelo tiene que estar limpio y libre de obstáculos

Las normas de limpieza de un restaurante establecen que el suelo siempre debe estar limpio. Esto no es solo una cuestión de higiene, sino que también tiene implicaciones en materia de seguridad.

Si se produce un derrame de líquidos o sólidos y no se limpia, se incrementa el riesgo de que se produzca un resbalón y la consiguiente caída.

Pero no basta con tener el suelo limpio, es necesario que los espacios de trabajo estén bien despejados para que el personal pueda moverse rápidamente sin tropezar con nada.

Debe haber una ventilación correcta

Aunque el gas es bastante seguro, una acumulación de esta sustancia puede dar lugar a una explosión. Precisamente por ello, es esencial que una cocina esté siempre bien ventilada.  Con esta sencilla medida se reduce de forma notable el riesgo de que se produzca un incendio.

Hay que contar con un botiquín

Por mucha precaución que tengan los empleados, no es extraño que en una cocina se produzcan accidentes, especialmente quemaduras y cortes. Esto hace imprescindible contar con un botiquín de primeros auxilios que incluya, entre otras cosas, vendas estériles, algodón, crema para quemaduras y algún medicamento para el dolor.

Normas de limpieza y normas de almacenaje en la cocina

Saber cuáles son las normas de higiene en la cocina permite ofrecer un mejor servicio a los consumidores y evitar problemas graves como el de la contaminación cruzada.

Guardar cada cosa en su lugar

Higiene y seguridad en la cocina son plenamente compatibles si cada cosa se guarda en un sitio. Los enseres y productos de limpieza no deben guardarse en ningún caso junto a la comida ni cerca de ella. Además, los productos siempre estarán en su envase original para poder identificarlos bien.

Por su parte, los alimentos deben estar almacenados de forma correcta, sin mezclarse entre ellos. Hay que establecer una estructura de organización tanto en los armarios y las estanterías como en la cámara frigorífica y respetarla siempre.

Los envases se rotularán con el nombre del producto y la fecha de caducidad. Debiendo asegurarse los empleados de que los envases están siempre en óptimas condiciones.

Higienización de las manos

Todo el personal de cocina debe lavar sus manos, brazos y antebrazos de forma exhaustiva antes de comenzar a preparar la comida. El secado se hará con papel desechable o con un secador de manos.

El proceso se repetirá también cada vez que se pase de manipular alimentos crudos a alimentos preparados, si se manipulan dos materias primas diferentes, o si se hace una actividad potencialmente contaminadora como manipular cáscaras de huevo, atender el teléfono o ir al cuarto de baño.

En caso de haber heridas en las manos, estas estarán debidamente tapadas y se usarán además guantes desechables.

Prohibición de usar complementos

Las precauciones en la cocina implican que el personal de cocina deberá llevar las uñas cortas y limpias, sin esmalte de ningún tipo. Tampoco está permitido llevar joyas, anillos, pendientes u otros complementos. No solo tienen más facilidad para acumular bacterias y suciedad, sino que pueden llegar a caer en los alimentos.

Son bastantes las medidas de seguridad y normas de almacenaje en la cocina, pero resultan fáciles de seguir una vez que se convierten en rutina. El resultado es una cocina mucho más segura para todos y un lugar de trabajo de la máxima calidad.