que son los superalimentos

Qué son los superalimentos

 

Una de las últimas tendencias nutricionales emergentes es la relativa a una nueva categoría de alimentos dispares, pero que comparten una característica común: son extremadamente beneficiosos para la salud, principalmente debido a su excepcional poder antioxidante, y a su elevado contenido de vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales.

Nos referimos, cómo no, a los denominados superalimentos. Y estamos seguros de que ya habrás oído hablar de ellos en alguna ocasión. Pero, ¿sabes exactamente qué son los superalimentos, cuáles son sus propiedades y qué pautas deben seguirse para su consumo?

Como profesional de la hostelería, es esencial que lo sepas todo sobre esta novedosa tendencia nutricional.

Qué son los superalimentos

No es fácil encontrar una definición precisa para el concepto de superalimento. La realidad es que tal término aún no ha sido descrito normativamente por ningún organismo regulador oficial, ni tampoco aparece en la documentación nutricional de la Organización Mundial de la Salud. De la misma forma, no es posible encontrar información concreta acerca de los superalimentos en centros científicos con departamentos específicos de nutrición y dietética.

Así que, una descripción muy aceptable es la publicada por Melissa Conrad Stöppler, doctora en medicina por la Universidad de Virginia, y actualmente directora de edición en eMedicineHealth.com, además de integrante del consejo directivo de MedicineNet.com:

“El superalimento es un término no médico, popularizado por los medios de comunicación, para referirse a los alimentos que pueden tener propiedades que preservan la salud, reduciendo el riesgo de enfermedades y mejorando el estado físico y emocional”.

De esta particular definición inferimos que, efectivamente, pueden existir superalimentos activamente beneficiosos para nuestra salud, pero cuyas propiedades aún están pendientes de ser certificadas médicamente.

Qué nos aportan los superalimentos

Según la doctora Conrad, un superalimento, para ser considerado como tal, debería reunir las siguientes cualidades:

  • Alto contenido vitamínico y mineral.
  • Riqueza en aminoácidos.
  • Elevado valor proteico.
  • Bajo nivel de grasas saturadas y alto nivel de grasas poliinsaturadas.
  • Excepcional poder antioxidante.

En definitiva, el superalimento ideal tiene que aportar todos y cada uno de los nutrientes esenciales para la vida, y además, estar prácticamente libre de cualquier sustancia susceptible de ser perjudicial para nuestro organismo.

¿Cuáles son los superalimentos?

Es fácil encontrar en internet diversos listados de superalimentos cuyas coincidencias son más bien puntuales. Lo mismo ocurre con la cantidad: existen relaciones de superalimentos cuyo número supera el centenar, y otras no pasan de la decena. La mayoría de las veces, estas listas no aportan ningún razonamiento científico que las justifique.

Por esta razón, consideramos más objetivo ceñirnos al escueto listado publicado por la doctora Conrad, referido exclusivamente a siete posibles superalimentos, y que son los siguientes:

  • soja
  • arándanos
  • salmón
  • té verde
  • nueces
  • brócoli
  • espinacas

La lista es tan corta que puede parecer decepcionante. Y, como puede observarse, en ella únicamente figuran superalimentos naturales de origen vegetal, con la salvedad del salmón. Y otra circunstancia curiosa es que no hay frutas consideradas superalimentos.

Un superalimento de moda es la espirulina, del cual seguro has oído hablar

La espirulina es una cianobacteria comestible que tiene un elevado valor nutricional y una alta digestibilidad. Contiene cantidades significativas de ácidos grasos esenciales, proteínas
y compuestos fenólicos. Presenta moléculas bioactivas con capacidad antioxidante y antiinflamatoria que ejercen un efecto muy positivo sobre la salud humana. Es rica en
minerales como el hierro, potasio, fósforo, calcio y magnesio, y oligoelementos. También contiene vitaminas A (β-Caroteno), E, K y del grupo B.

Actualmente, es el alimento con mayor cantidad de proteínas que se conoce llegando a  alcanzar valores por encima del 60%, cuando por ejemplo las legumbres con mayor
contenido proteico como el altramuz y la soja apenas llegan al 36%, y la carne no suele superar el 30%.

Además, presenta todos los aminoácidos esenciales que son aquellos que nuestro cuerpo no puede sintetizar por lo que necesita incorporarlos a través de la dieta.

La pregunta final que queda flotando en el aire, es si este asunto de los superalimentos es realmente una verdad empírica pendiente de demostrar, una incipiente estrategia mercadotécnica, o una moda nutricional pasajera. El tiempo y los estudios nos lo aclararán.

Entre tanto, nuestra recomendación es que, mientras no aparezca una dieta de los superalimentos que esté avalada por la ciencia, procures ofrecer un poco de todo y en las proporciones adecuadas, utilizando como guía la pirámide nutricional elaborada por la Organización Mundial de la Salud. Porque lo que sí está científicamente demostrado es que las dietas basadas en esas recomendaciones son beneficiosas para la salud y prolongan la vida.

Y un toque de atención final: no olvides que tan importante es la calidad y procedencia de los productos comestibles, sean superalimentos o no, como lo es la estricta observancia de los procedimientos adecuados para su manipulación y almacenamiento. Porque solo de esta manera lograrás preservar intactas sus cualidades organolépticas y evitar que se contaminen con agentes patógenos o químicos.