norma BRC

Qué es y para qué sirve la norma BRC

La norma BRC apareció en los años 90 en Reino Unido y ha llegado a ser un referente entre los sistemas de calidad que van más allá de la seguridad alimentaria a la que ya estamos acostumbrados en el territorio europeo.

Vamos a saber por qué el protocolo BRC de seguridad alimentaria es un modelo a imitar en todo el mundo desarrollado.

Qué es el certificado BRC

BRC es la sigla de British Retail Consortium o Asociación de Minoristas Británicos. Las principales asociaciones de comerciantes de Reino Unido se acogen al BRC food, llegando a aglutinar a más del 90 % de los proveedores y comerciantes minoristas dedicados a la alimentación. También incluye a grandes cadenas de hipermercados.

Pero ¿qué es el BRC food para un empresario de la industria alimentaria? Una norma aceptada a nivel mundial y que cumple con la normativa ISO en lo referente a seguridad alimentaria, pero a su vez la refuerza con un Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control.

Para poder ofrecer esta garantía adicional al consumidor final se necesita pasar la auditoría pertinente.

Beneficios de la norma BRC

Si bien es cierto que una auditoría es algo tedioso, y que puede ser necesario invertir capital en llevar a cabo adaptaciones para poder superarla, al ser la BRC una norma mundial de seguridad alimentaria merece la pena para el empresario hacer un esfuerzo por cumplir los requisitos que exige.

Además de la confianza que supone al cliente el hecho de saber que cuenta con más protección en lo referente a seguridad e higiene que la exigida por ley a nivel nacional, el empresario también se beneficia de implementar la norma BRC porque disminuye los costes de producción y el desperdicio de alimentos, evitando la inflación de los precios. Todo esto ayuda a amortizar una eventual inversión inicial.

Debemos tener presente que, como sucede con la trazabilidad, la norma BRC debe cumplirse desde el origen. Si, por poner un ejemplo, tenemos una empresa de elaboración de comidas preparadas abastece a través de una empresa de transporte, para asegurar que se cumple el BRC food, ambas empresas deberán realizar su labor conforme a lo establecido en las directrices de la norma.

Este punto último es de especial interés en el caso de industrias alimentarias que venden parte de su producción como marca blanca, pues deberá asegurarse de que los productores de los envases para sus productos y los distribuidores logísticos se acogen también a la norma BRC. En el caso de un pequeño restaurante o una cafetería, el cumplimiento de la norma BRC es menos complejo, pues son negocios que sirven el producto al consumidor final, con lo que solo deben vigilar que sus proveedores cumplan también con la norma BRC.

La norma BRC o BRC food se comenzó a perfilar en los años 60, aunque no se materializó tal y como hoy la conocemos hasta el año 1992. Su finalidad principal es asegurar un extra en la seguridad alimentaria al consumidor final, mediante la identificación de los puntos más conflictivos en esa materia de un proceso y uniformizar las auditorías, de manera que los pequeños negocios también puedan ofrecer este plus de calidad.

Los requisitos BRC son de aplicación en centros donde se procese cualquier tipo de producto agroalimentario en cualquiera de sus fases posteriores a la producción primaria (preparación, fabricación, transformación, manipulación, envasado, almacenamiento, transporte y distribución).

Si necesitas ayuda para implantar la norma BRC en tu empresa ponte en contacto con nosotros