En qué consiste el control de calidad de alimentos

Cuando las personas van a los supermercados, a las fruterías o a otros comercios locales buscando alimentos para hacer la compra, esperan una calidad y una seguridad. Compran porque saben que no supone un riesgo para ellos y que el sabor será el adecuado tras pasar un control de calidad de alimentos.

Controlar los alimentos que se ponen a la venta, por tanto, se convierte en una necesidad y obligación para cualquier empresa que fabrique o distribuya productos alimentarios.

¿Qué es el control de calidad de alimentos?

La salud de los consumidores es uno de los aspectos clave de la venta de alimentos. Los sistemas de control de calidad en alimentos tienen como objetivo preservar la salud del consumidor y protegerlo del fraude o de ingredientes en mal estado.

El control de calidad, por tanto, utiliza parámetros tecnológicos, nutricionales, físicos, químicos, microbiológicos e incluso sensoriales para determinar y lograr que un alimento sea tanto sabroso como seguro y sano.

Se encarga de que el alimento tenga buen color, textura y aroma. Dependiendo del alimento, también se comprueba que el contenido en azúcar, fibra, sal, ácidos grasos libres y otros componentes sea el adecuado para la salud y necesidades nutricionales de los consumidores.

Cumplir con los estándares de calidad

El análisis de alimentos en laboratorio es fundamental para cumplir con los estándares y normativa vigente, evitando intoxicaciones o futuros problemas con los consumidores. También evita que la empresa o el comercio obtengan sanciones o mala reputación, lo que a su vez repercute en la fidelidad de los consumidores y en una relación de confianza.

Los estándares se establecen en relación con los componentes del producto, el tipo de envase que se ha utilizado, la vida útil requerida, a qué consumidores va dirigido un producto, etcétera. Para asegurar estos estándares, existen muchos tipos diferentes de análisis de alimentos, entre los que destacan:

  • Análisis microbiológicos: detección de Salmonella y E. Coli, entre otros.
  • Análisis fisicoquímicos: metales pesados, histamina, micotoxinas…
  • Análisis nutricionales: proteínas, hidratos de carbono, sal, fibra, grasas.
  • Análisis de alérgenos en alimentos.
  • Análisis sensorial de alimentos.
  • Estudios de vida útil de alimentos. La vida útil hace referencia al periodo de tiempo durante el cual un alimento mantiene su calidad y es seguro comerlo. Por tanto, estudiar la vida útil sirve para determinar la fecha de caducidad y de consumo preferente.

Sistemas y técnicas de control de calidad en alimentos

Como se ha mencionado previamente, es fundamental cumplir con unos estándares comunes. Se establecen unos reglamentos dentro del marco jurídico. Estos reglamentos los crean tanto asesores como expertos en salud y en la inocuidad de los alimentos. Una vez que se ha establecido lo que es aceptable y lo que no, el siguiente paso es controlar la calidad de los alimentos.

Para llevar a cabo esta tarea, es recomendable acudir a expertos que estén acostumbrados a realizar pruebas y análisis alimentarios, como los del laboratorio mencionado anteriormente.

Tecnología

Para llevar a cabo los análisis microbiológicos o sensoriales, por ejemplo, se pueden aprovechar los avances tecnológicos del mercado. Hoy en día la tecnología nos permite utilizar cámaras de visión artificial que pueden diferenciar el tamaño de la fruta y verdura y sus imperfecciones, por ejemplo. También pueden detectar si hay huesos u otros elementos dañinos dentro del producto mediante cámaras de visión infrarroja.

APPCC

También existen procesos preventivos y sistemáticos, como el APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), que son de obligado cumplimiento para los operadores alimentarios como puntos de venta al por menor de alimentos o servicios de hostelería. Este tipo de análisis permite identificar y controlar riesgos producidos por diferentes agentes, ya sean ambientales o microbiológicos, por ejemplo.

El APPCC se debe implementar a diferentes niveles dentro de la empresa o comercio. Por ejemplo, se puede formar a quienes manipulan los alimentos, se puede hacer énfasis en la limpieza y desinfección de las instalaciones, en controlar las temperaturas de las cámaras y otros equipos de conservación alimentaria, etc.

Para implementar y mantener este proceso es fundamental contar con profesionales con experiencia; si no, se pueden pasar por alto riesgos que resulten en una sanción o ,lo que es peor, en un problema de seguridad de los alimentos puestos en el mercado.

Inspecciones y controles

Existen organizaciones como Sanidad que se dedican a inspeccionar y asegurar que las industrias, los restaurantes, las tiendas o los supermercados, entre otros, cumplan con la normativa vigente en relación con la calidad de los alimentos.

En definitiva, el control de calidad de alimentos es una obligación y necesidad en cualquier empresa o comercio que trabaje con productos alimentarios. Existen diferentes análisis en laboratorios gracias al avance de la tecnología, y también procesos como el APPCC que se pueden implementar para asegurar que todos los trabajadores cumplen con su parte de control de calidad.