50 alimentos más que saludables

Comer bien no es un sacrificio. Desde frutas como las naranjas y pescados como el atún hasta el chocolate y las gambas.

Ésta es una guía de lo que a nadie le debería faltar ni en su mesa ni en su estómago para vivir más años (y mejor).

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¿Qué son los fitonutrientes?

Los ingerimos todos los días, pero… ¿qué son los fitonutrientes?

Se ha demostrado que una dieta con muchos alimentos ricos en fitonutrientes es buena para la salud, así que veamos qué son.

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La nutrición y el TDAH

Según han demostrado algunos estudios, cambiar la dieta y los hábitos diarios puede reducir significativamente los comportamientos antisociales, impulsivos, compulsivos o agresivos.

Para saber qué alimentos pueden mejorar al TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), siga leyendo aquí.

Nutrigenómica: tu ADN a dieta

Según el saber popular, una dieta sana se basa en alimentos bajos en grasas saturadas, sal y azúcar y en comer verduras, frutas y cereales integrales, ¿verdad? Por lo general, la respuesta es “sí”.  No obstante, una rama de la ciencia denominada nutrigenómica asegura que los genes pueden influir en cómo nuestro cuerpo actúa con ciertos nutrientes, por lo que precisar nuestra dieta a este respecto puede resultar más efectivo a la hora de reducir el riesgo de enfermedades.

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Dietas de Índice Glucémico Bajo

El índice Glucémico (GI) mide la cantidad y la rapidez con la que un alimento es capaz de aumentar la glucosa (el azúcar) en la sangre (la glucemia).

Como su nombre indica, se trata de una dieta basada en la ingestión de alimentos con bajo Índice glucémico. En esta dieta no se tiene en cuenta tanto el contenido energético (calorías), sino el aporte de alimentos en función del tipo de glúcidos que contienen.

Para saber más, aquí te dejamos nuestra guía dietas de índice glucémico bajo.

Después de leer este artículo, quizás no te siga gustando la comida basura

No hay nada mejor que una imagen. Cómo podemos ver en la galería, más de medio kilo de zanahorias equivalen a 200 kilocalorías. Lo mismo que una salchicha frankfurt, más o menos.

Sin entrar en la “composición nutricional de cada alimento” es verdaderamente llamativa la comparativa. ¿Te atreves a seguir?

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¿Tomas más de cinco cafés al día?

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) calcula que una ingesta de 400 miligramos de cafeína al día no ofrece problemas sanitarios
Aunque los cálculos son complicados y depende de factores como el peso, un adulto pude tomar hasta 5 cafés expreso en un día sin poner en peligro su salud (equivalente a 400 miligramos de cafeína al día) según el reciente informe publicado por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.
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Alerta por plomo en noodles de grupo Nestlé

Unos noodles precocinados  ha puesto a la multinacional Maggi (grupo Nestlé), en el ojo del huracán en la India, después de que el Gobierno de Delhi anunciara la retirada del producto durante 15 días por exceso de plomo, mientras varios estados analizan el alimento.

Una vez mas, observamos como las alertas por contaminación con metales pesados ocupan las primeras noticias de prensa y hacen mella en la imagen de marca de las grandes multinacionales, en este caso a Maggi, del grupo NESTLE

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El “milagro” de las frutas y verduras

En 1990, la Organización Mundial de la Salud publicó unas recomendaciones generales en las que aconsejaba tomar diariamente unos 400 gramos de frutas y verduras para mantener alejadas las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. El mensaje, que se tradujo en la campaña 5 al día, tuvo mucho eco mediático, pero menos penetración entre el ciudadano de a pie.

Casi 25 años después de aquella recomendación, un equipo de investigadores británicos ha querido analizar el consumo de frutas y verduras en Reino Unido y comprobar cuál es su relación con la mortalidad. Sus datos vuelven a ratificar el poder saludable de las frutas y verduras -subrayando el de estas últimas-, pero sugieren que, para obtener los máximos beneficios, no basta con quedarse con cinco raciones al día.

“Hemos visto que los que tomaban siete o más porciones de fruta y verdura al día tenían el menor riesgo de mortalidad por cualquier causa”, señalan los autores de la investigación en las páginas de la revista Journal of Epidemiology and Community Health.

Estos científicos del Departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College London (Reino Unido), analizaron los datos de una muestra poblacional representativa de 65.000 individuos adultos. Entre otros parámetros, tuvieron en cuenta sus datos socioeconómicos, sus medidas corporales o su nivel de actividad física. Además, también analizaron su consumo de frutas y verduras a través de un cuestionario que medía lo ingerido en el día anterior.

Después de estudiar la mortalidad en la muestra en los siete años posteriores al inicio de la investigación, los investigadores cruzaron los datos disponibles en busca de una asociación.

Y encontraron una relación inversa muy robusta entre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de morir por cualquier causa. Cuanto mayor era la ingesta, mayor era también la protección obtenida con estos alimentos.

En concreto, los máximos beneficios se obtenían con al menos siete raciones al día, una pauta que se asociaba con un riesgo un 42% menor de morir por cualquier causa (en el caso de muertes por enfermedad cardiovascular la reducción era del 31% y al tener en cuenta el cáncer, el porcentaje era del 25%).

Según los datos de su estudio, las verduras parecían ser más protectoras que las frutas, si bien los investigadores reconocen en su trabajo que otras investigaciones rigurosas han llegado a la conclusión contraria.

Un dato destacable es que los efectos positivos sólo se encontraron ligados a la fruta fresca o desecada. La que se consumía en lata o congelada -procesada de alguna forma- parecía tener incluso el efecto contrario. Tampoco tenían un efecto protector los batidos o los zumos.

En un editorial que acompaña a este trabajo en la revista del grupo BMJ, se señala que los datos del trabajo permiten sugerir que tal vez sea el momento de cambiar la recomendación de 5 al día, por la de 7 al día, un reto difícil de conseguir, ya que las estadísticas señalan que sólo uno de cuatro adultos británicos siguen el primer consejo.

Para Miguel Ángel Martínez, catedrático de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Navarra, dadas las cifras de consumo, “es más realista plantearse el 5 al día“. Eso sí, “hacerlo como un mínimo, no pensando que con cinco raciones ya podemos quedarnos tranquilos“, subraya.

El especialista coincide con los autores británicos en la importancia de sacar de esta recomendación a los zumos o las frutas procesadas, ya que su efecto puede ser precisamente el contrario al que se persigue.

Por otro lado, este especialista advierte que, aunque el trabajo británico “es interesante” y se une a la gran cantidad de evidencia científica que liga el consumo de frutas y verduras a una reducción de la mortalidad, hay que tener en cuenta sus limitaciones metodológicas.

Por un lado, el estudio no ha tenido en cuenta la ocurrencia de la enfermedad -solo la mortalidad-, lo que supone un sesgo importante ya que interviene la calidad de la atención sanitaria y el tiempo que se tarda en acudir al médico, entre otras circunstancias. Además, tampoco se ha tenido en cuenta el patrón de la dieta -solo midieron un día de consumo-, con lo cual la evaluación es altamente imprecisa.

Coincide con su punto de vista José Ordovás, director del laboratorio de Nutrición y Genómica de la Universidad de Tufts (EEUU), investigador y colaborador senior en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y director científico del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados en Alimentación (IMDEA): “Este estudio viene a martillear de nuevo sobre un clavo que estaba bien clavado, que un consumo alto de vegetales y frutas frescas es muy beneficioso. El ir a mas alla y afirmar que siete es el numero mágico y que cinco ya no sirve, seria ir demasiado lejos en la interpretación, considerando la inexactitud de los datos del trabajo”.

Además, continúa el especialista, “el mensaje de subir el listón a 7 raciones de frutas y verduras, cuando la mayor parte de la gente en muchos países no llega ni a “saltar” tres, puede ser descorazonador y llevar a tirar la toalla o a tomar otras alternativas”, subraya.

El pez espada y los mejillones, los que acumulan más metales tóxicos sin ser perjudiciales

El pez espada, la pintarroja, los mejillones y los berberechos son las especies de pescado y marisco que acumulan una mayor cantidad de metales tóxicos, como mercurio y plomo.

Así lo determina un estudio de la Universidad de Granada, que también revela que la concentración de metal en esas especies está por debajo de los límites admitidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

El departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada ha publicado en la revista Environment International el estudio más amplio realizado hasta la fecha en España, según ha informado el centro.

En total, han analizado los niveles de metales tóxicos (mercurio, cadmio, plomo, estaño y arsénico) en 485 muestras de 43 especies distintas de pescado y marisco. De ellas 25 eran pescados frescos, 12 eran pescados en conserva y 6 eran pescados congelados.

La panga (tradicionalmente considerada como una de las especies más contaminadas) y el bacalao congelado son, sin embargo, dos tipos de pescado que pueden considerarse seguros para ser consumido.

La toxicidad está por debajo de los límites

La investigación realizada en la Universidad de Granada reveló que la concentración media de mercurio, cadmio, plomo, estaño y arsénico -los metales más tóxicos, según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y nutrición- que se halló en las especies analizadas están por debajo de los límites admitidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Así, solo seis de las 485 muestras analizadas -el 1,24%- superaron los límites máximos permitidos, mientras que en 174 -el 36%- los niveles de metales tóxicos fueron incluso inferiores a la cantidad que se puede detectar.

De las especies analizadas, el 18 por ciento procedía de caladeros de Andalucía; el 42 por ciento, del resto de España; el 10 por ciento, de Europa, y el 30 por ciento del resto del mundo (ya que especies como la panga, la perca o el calamar congelado que consumimos procedía de países como Vietnam, Tanzania o Argentina, respectivamente).

Consejos de cara al consumo de pescado

El autor principal de esta investigación, el catedrático de Toxicología de la UGR Fernando Gil Hernández, recomienda, sobre todo a las mujeres embarazadas y los niños, “diversificar el consumo de pescado y marisco, y no restringir el consumo de ninguna especie concreta”.

Del mismo modo, el experto también apunta que es muy importante “tener en cuenta la presencia de selenio, un antioxidante que previene enfermedades cardiovasculares, y que está presente en el salmón y la sardina, lo que los convierte en dos especies muy recomendadas para su consumo”, al contener además una cantidad muy baja de mercurio y una proporción notable de ácidos grasos omega 3.